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    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    La economía espera su turno

    La necesidad de mostrar resultados económicos en un año electoral, condiciona en parte la carrera política. Pero justamente la política es la que estaría permitiéndole al gobierno nacional, poder acomodarse mejor en este 2017 “de medio término”.

    Mientras el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) acaba de anunciar el índice de inflación de abril (2,6%, lo que hace un 27,5% interanual), las presiones sobre la política antiinflacionaria adoptada por la gestión del Presidente de la Nación, es cada vez mayor. Todos apuntan al BCRA y a su Presidente, Federico Sturzenegger quien es el que más pregona que el índice oficial de este año tiene que cerrar cerca del 17%. Los números de abril y la tendencia de los últimos meses no lo ayudan mucho.

    Hoy justamente se dio a conocer en algunos medios que el gobierno habría cambiado esa meta para dejarla en 20%. Tal vez la solución no sea tanto sobre cuanto cerrará este año el aumento de precios sostenidos, sino en todo caso que la actual administración logró disminuir la inflación casi 20% con respecto a 2016. Los tiempos cambian, los mensajes deberían hacerlo también.

    Mientras eso sucede en la economía, que para muchos no logra reaccionar a pesar del “bosque de brotes verdes”, en la política las cosas no están muy tranquilas tampoco. Si bien es cierto que cuando comenzó a gobernar Cambiemos había muchas mejores expectativas sobre lo que podría hacer la gestión económica sobre la gestión política, hoy lo cierto es que la política le está permitiendo tomar ventajas en algunos aspectos. A veces por virtud propia, y otras por errores ajenos.

    La foto de ayer entre Graciela Ocaña, legisladora porteña de Fuerza Pública junto a Horacio R. Larreta (Alcalde porteño), María E. Vidal (Gobernadora de Buenos Aires) y el propio Mauricio Macri es una muestra de ello. Sólo por mencionar un ejemplo. Ocaña fue aliada de Martín Lousteau (ex Embajador de Estados Unidos y futuro candidato por ECO) en las últimas elecciones. Ahora, el Presidente logró una foto que muchos quisieran. Así, Macri le muestra al ex diplomático que su “abandono” (aunque todos sabían que esto sucedería cuando aceptó el cargo en Washington DC) le costará caro.  Larreta le enrostra que no habrá PASO y que lo poco que tenía construido con otras fuerzas en la Ciudad se irá perdiendo. Por su parte, Vidal, como hacedora de la reunión, demuestra que cada vez tiene más influencia en la política.

    Precisamente la gobernadora bonaerense encara otra interna muy fuerte puertas adentro. Un aliado que ya no es tan circunstancial, Jorge Macri (fue su último Jefe de Campaña) está cada vez más cerca de la Casa Rosada. El Jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña apoya esa idea. A pesar de no tener definido todavía cuál sería su rol, respalda al primo del Presidente su relación con muchos jefes comunales sobre todo de la provincia de Buenos Aires. Pero este nuevo armado choca con los intereses del Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Emilio Monzó.

    La interna entre ambos “bandos” está que trina. Cuesta verlo a Monzó más allá de 2019 dentro de Cambiemos. Algunos más pesimistas se refieren a que, que en realidad, es difícil verlo más allá de 2017. Lo concreto es que para la gobernadora, el ex Ministro de Gobierno de la Ciudad, es un peso en la estructura política, a pesar que gran parte del círculo político argentino cae rendido a sus pies por su cintura política. La cantidad de espacios que le den a su gente en las listas, será determinante para que Monzó tome una decisión.

    Florencio Randazzo olfatea eso. Y por eso está intentando rearmar algo del peronismo mientras recibe la presión de muchos dirigentes de la provincia para que negocie con el kirchnerismo y arme una lista única. “El Flaco va a jugar sí o sí, sea Cristina o quien sea que este enfrente le va a hacer frente” dice una de las personas más próximas al ex Ministro de Transporte y del Interior. Los legisladores Sergio Massa, Diego Bossio y Juan M. Abal Medina están atentos a los próximos pasos de “El Flaco”.

    Todo se suele centrar en la provincia de Buenos Aires por lo que representa ese distrito electoralmente hablando. Pero hay otras que son igual de importantes, tal vez no por lo que representen en cuanto a los padrones sino simbólicamente. Caso de Córdoba, Tucumán, Santa Fe y Santa Cruz. Si bien en todas ellas no gobierna el oficialismo,  muchos gobernadores deben mantener una buena relación con la Nación, ya que todavía tienen que trabajar en el “despegue” de sus antecesores, en las propias internas partidarias o en levantar las deudas.

    Sea cual fuese el escenario, dejaremos este tema para un próximo post porque vale la pena su análisis. Estamos a poco menos de 100 días de las internas, las PASO, y todo parece demostrar que la política mantiene vivo a Cambiemos mientras espera que, de una vez por todas, la economía deje de ser un peso para convertirse en un aliado.