es
    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    La industria se mueve, los industriales también

    “La industria no está en agenda” repiten algunos empresarios en reiteradas oportunidades. Se refieren a las prioridades que tiene el gobierno nacional sobre este sector de la economía que tiene diferentes matices según el rubro y la zona, el cual hoy a juicio de algunos no está considerado o al menos bien trabajado por Cambiemos.

    No es casual que en los últimos meses -pero mucho más en las últimas semanas- haya escalado tanto la interna de la gremial industrial más importante del país como es la UIA (Unión Industrial Argentina). La relación con el gobierno nacional será determinante para prever la futura política industrial del país. A esta altura ya sabemos que el próximo Presidente de la UIA será el aceitero Miguel Acevedo; y como mencionamos en nuestro blog hace unos días, para muchos es el ideal porque“…tiene perfil bajo, es medido, y lo quieren los de las grandes empresas… todo para ser presidente de la UIA”.

    Claro está que su decisión no fue fácil. Existió un fuerte lobby de algunos sectores que pretendían otro destino sobre la conducción de la entidad. Las dos listas que aportan los candidatos, Celeste y Blanca e Industriales, tuvieron que negociar para unificar criterios y postulados. La primera representada por Héctor Méndez, la segunda por el propio Acevedo. A estos nombres hay que sumar a otras personas claves que también participaron de las negociaciones. Juan Carlos Sacco de gráficos y Daniel Funes de Rioja, actual Vicepresidente de la entidad y del sector alimenticio.

    A principio de este año, algunos más osados, vislumbrando que las dos corrientes no lograban ponerse de acuerdo “tiraron” el nombre del actual Presidente, Adrián Kaufmann Brea, para renovar mandato. Pero ahí es donde el gobierno comenzó a operar para poder influenciar en la decisión del sucesor de este último. Kaufmann Brea no es un industrial, trabaja para una industria. Precisamente para Arcor que junto a Techint y Ledesma entre otras, son las grandes empresas que decidieron apostar al relanzamiento de la entidad con el nuevo gobierno. Durante muchos años quienes conducían la UIA estuvieron más ligados al sector Pymes, que son un factor determinante en la construcción de la institución. Pero con la llegada de Cambiemos decidieron que la conducción debía estar respaldada por grandes empresas. Primero Kaufmann, ahora Acevedo.

    Por lo tanto, para seguir en la misma línea el gobierno y en particular el mismo Presidente Mauricio Macri según comentan algunos, indicó que el nuevo mandamás industrial debía ser alguien “dueño” (o lo más cercano a ello) y no empleado, sin ser peyorativo. Esto significó que Funes de Rioja, el otro gran candidato a ocupar el sillón, tuviese que acordar una “salida elegante” para no generar mucho ruido en la interna industrial. El abogado laboralista, tal vez el más influyente del país, será entonces el representante del sector empresarial de Argentina en la antesala corporativa del G20 del año próximo, el B20.

    Dicho escenario no difiere mucho de otros, como por ejemplo el de la provincia de Buenos Aires. La UIPBA, versión industrial provincial con buena relación con la UIA, continua en su proceso de re lanzamiento asumido hace poco más de un año con una nueva conducción. También allí, Techint entre otros, hicieron fuerza para tener un rol más protagónico. Su Presidente es Mario Gualtieri, pyme siderúrgico, que está liderando un proceso de renovación dirigencial. Este tendrá un nuevo desafío en los próximos días con la elección de medio término. Se renovarán algunos cargos que también ya se acordaron bajo una lista única.

    Al igual que ocurre en Nación, los industriales de la provincia tienen ciertas críticas sobre la política industrial. La principal diferencia entre ambos distritos, radica básicamente en la falta de Ministro del área en Buenos Aires. Luego de la salida del radical Jorge Elustondo, que se quedó en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, el Ministerio de Producción “a secas” lo asumió el peronista Joaquín de la Torre. Esto despertó buenas expectativas en el sector ya que venía acompañado por gente de la industria. Pero el ex massista duró poco. Pasó a “operar” la política del gobierno provincial desde el Ministerio de Gobierno, y quien era su segundo Agustín O´Reilly (ex Arcor) tenía los números puestos para sucederlo.

    Pero la gobernadora no lo empoderó; es más, muchos Ministros tampoco lo quieren recibir porque tiene rango de Secretario y su jefe político tiene otras prioridades. Por ahora quien tiene poder de firma es el Ministro de Agroindustria, Leonardo Sarquís. Otra preocupación para el sector, ya que se niegan a que la cartera de producción quede definitivamente en la órbita agroindustrial. Segundo y tercer cordón de la provincia, donde el gobierno necesita mejorar su imagen, son básicamente industriales y eso comienza a ser un tema de discusión puertas adentro. La provincia no sólo vive del campo.

    La gobernadora Vidal recibió a la cúpula de la UIPBA semanas atrás, pero no dejó ninguna señal sobre qué decisión tomaría al respecto. Es más, los industriales salieron con más dudas que certezas sobre quien será el nuevo Ministro. Por estas horas se habla que ya habría tomado una decisión, pero el nombre se mantiene en absoluta reserva. La UIPBA brega por que sea alguien del sector, ya que está trabajando fuertemente con sus secciones territoriales para desarrollar una mesa de trabajo conjunta sobre todo en sectores que están siendo afectados por diversas medidas del gobierno nacional, entre ellas, la apertura de importaciones.

    El INDEC acaba de publicar que la capacidad ociosa industrial mejoró durante el mes de marzo tocando casi el 66% sobre un 65% del mismo mes del año pasado. Las fábricas buscan optimizar procesos productivos para ser más competitivos sin tener que ajustar en la mano de obra, tarea para nada fácil. Pero reclaman en línea general algunas señales que tal vez sean más simbólicas que otra cosa, ya que necesitan contener presiones propias y ajenas.