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    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    El commodity electoral camino a octubre

    La comunicación política es la manera de hacer público el accionar político. O sea, hacer público la gestión o en este tramo del año, la gestión de la campaña. Una de las maneras son las imágenes, y más precisamente las fotos.

    Las fotos como herramienta de comunicación tienden a estar sobre estimadas. No hace falta hacer mucha memoria para acordarnos de algún dirigente político que tiene prácticamente un álbum de fotos; como si esto funcionara como un casamiento. Pero, sin embargo, continúa siendo una de las formas más comunes de mostrarse.

    En los últimos días volvieron a estar en el centro de la escena, a raíz de algunos encuentros que los propios dirigentes quisieron exteriorizar. Algunas (muchas) veces no son casuales aunque intenten parecerlo. Intendentes teóricamente “k”, como  Gustavo Menéndez (Merlo), Santiago Maggiotti (Navarro) y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) se sacan una foto con el Jefe de Bloque Justicialista en la Cámara Alta, Miguel Ángel Pichetto que ya avisó que cuando ingrese CFK a la cámara habrá una división de dicho bloque. ¿Qué quisieron mostrar? ¿Que el peronismo está unido, o que, precisamente, apuestan a acercar posiciones entre CFK y Pichetto?

    En la misma semana pero en otro programa de televisión, otro miembro de los jóvenes intendentes del conurbano bonaerense, Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) se fotografío tras una noche de teatro porteño con un par suyo, pero del oficialismo Néstor Grindetti (Lanús). Podría definirse como la foto de los buenos vecinos. Si vamos un poco más arriba en términos de peso político, CFK hizo lo propio con otro de esos jóvenes como “Juanchi” Zabaleta (Hurlingham) en el Instituto Patria. Tratar de mostrar que el kirchernismo no tiene fugas podría ser una interpretación.

    El presidente, pero sobre todo parte de su gabinete más político, hace de las suyas con los jefes comunales y también con Gobernadores como Alberto Weretilneck (Río Negro) que acaba de bajar la lista de sus candidatos a diputados nacionales permitiéndole a “Cambiemos” tener mejor perspectivas para achicar la distancia con el peronismo local el 22 de octubre. La lectura en este caso podría ser de respaldo a la gestión en momentos que muchos critican su decisión porque es funcional a la estrategia de “Cambiemos” en la provincia cuando el Gobernador es teóricamente independientemente políticamente hablando.

    Cada una de estas fotos tiene su propio significado. Y cada protagonista quiere darle su propia intencionalidad. Pero en un contexto de campaña esto puede significar un poco más. Sucede que los que saben o se interesan por interpretar estas intencionalidades son lo que ya tienen definido el voto. De todas maneras, por primera vez en muchos años, el voto de las PASO puede analizarse como un voto que pensó más en el largo plazo, que en la coyuntura. Y que desde el punto de vista de las campañas, y de las fotos, su peso fue relativo.

    A propósito de las PASO,  si comparamos la campaña pre interna con esta, es evidente que hay un ambiente totalmente distinto. En parte porque la campaña saturó, pero sobre todo porque la mayor cantidad de esfuerzos se utilizaron para las internas que no fueron internas. Pero ojo con aquellos que se relajen, les puede costar muy caro.

    Un ejemplo sobre el clima electoral, y la certeza de resultados, a raíz de la sobre estimación de las campañas (como escribió Mario Riorda esta semana) y de la foto, es el Merval. En los últimos días el mercado de valores de Buenos Aires alcanzó un record histórico. Tuvo 13 jornadas consecutivas en alza. Eso se debe al optimismo de los mercados y a cierta tranquilidad que reina entre nosotros, junto con otros argumentos de tipo especulativos que le brinda el escenario político de campaña. Si vamos a agosto, el Merval fue un reflejo de la incertidumbre electoral que por esos días atravesaba la Argentina, en particular la provincia de Buenos Aires.

    En definitiva, la foto como herramienta de comunicación se está convirtiendo en un commodity electoral que aporta muy poco en sí mismo. Como todo commodity, sino tiene un valor agregado pierde valor y tiende a su desaparición. Muchos candidatos tienen que pensar mejor las fotos, porque las imágenes también hablan.