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    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    Macri y el juego de Ajedrez

    Ya se ha dicho, pero ahora parece confirmarse. Mauricio Macri ha dejado de ser un principiante en términos políticos. Elige que batallas luchar y combina una vocación dialoguista con un pragmatismo que parece, o parecía al menos, ser ajeno al armado político que él representa.

    Los ejemplos son varios, pero existe una lógica de “intercambio” de piezas. Algunas pueden sacrificarse y otras conservarse.  En este sentido, han sido públicos los cuestionamientos, no solamente al Ministro de Trabajo, Jorge Triaca, sino a otros como el Ministro de Finanzas Luis Caputo.  Claro está que estas piezas, de primer nivel dentro del Poder Ejecutivo, son las que se buscaron – y lograron – conservar.

    Por otro lado, existe otra dinámica, paralela, que por ejemplo se plasmó en la renuncia de Valentín Díaz Gilligan al cargo de Subsecretario General, dentro de la oficina de la Secretaría General de la Presidencia. Gilligan está envuelto en una controversia de no declaración de fondos en cuentas en el extranjero.  Existieron otros intercambios, por ejemplo, el muy publicitado decreto “antinepotismo” bajo el cual se eliminaría la posibilidad de colocación de familiares de altos funcionarios en puestos de Gobierno.

    En otras palabras, el Presidente intercambia, negocia, cede y se pone firme cuando tiene que hacerlo. Un dato sumamente interesante resulta el análisis de la multitudinaria marcha celebrada ayer, bajo el auspicio de Hugo Moyano y el Sindicato de Camioneros, a la que también asistieron distintas organizaciones sociales de color político diverso.

    El discurso de Moyano fue pobre. Más de un analista coincidió en señalar que la marcha respondió a motivos particulares del histórico dirigente camionero  más que a reclamos concretos, pero más allá de eso, no se vio un sindicalismo unificado. Muchos referentes sindicales evaluaron los costos de apoyar a Moyano, y negaron ese apoyo.

    Esa división, no favorece a nadie más que al Gobierno, pero es necesario no apresurarse. Ya todos sabemos el en la política argentina, la incertidumbre es la única certidumbre. Por ende, no se debiese pretender un status quo demasiado persistente, en esta época de reacomodamientos e internas, en un contexto de política económica que no se perfila – a priori – tan favorable como el Gobierno esperaría.

    De todas maneras, se aprecia el hecho de un estadio de mejora en la madurez política del gobierno, que ya ha mantenido reuniones con la Unión Cívica Radical con el objetivo de limar asperezas en el frente interno, pese a que también los radicales mencionaron su inquietud en temas económicos.

    El resumen, y final, consiste en que nada está dicho todavía. Aun no hay una oposición clara, pero tampoco se descarta la potencial generación de una hasta el 2019. En tanto las variables económicas no mejoren de forma notable para una parte de importante de la población, las chances de conformación de focos opositores podrán aumentar.