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    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    El veto y el desgaste

    La situación política de esta semana giró casi de manera exclusiva en un tema que tiene en vilo a todo el arco político, sin excepción.  Se trató del debatido tema de las tarifas, del proyecto legislativo para frenar los aumentos y finalmente de un veto que no fue una sorpresa para nadie.

    Cuando formulamos la situación anterior nos estamos refiriendo a que la situación de relativa “comodidad” de la que el Gobierno de Mauricio Macri gozaba, inmediatamente después de las elecciones legislativas de octubre del año pasado, ya no es tal.

    En ese entonces, el Gobierno disfrutó de la sorpresa de la victoria, amparada en una permanente comparación con su alter ego; el kirchnerismo más duro. Es decir, la situación de inexistencia de una oposición clara, de fractura interna de los sindicatos y de una confianza manifiesta de los mercados internacionales.

    Esa estabilidad (desde luego inestable, como mucho en la Argentina) fue erosionándose.  Un indicador claro fueron los sucesos violentos de diciembre del 2017, donde el debate referido a la reforma previsional melló el optimismo oficialista.

    Más recientemente, la corrida bancaria de las últimas dos semanas del mes de mayo, la sobrerreacción del Banco Central con la suba de tasas a un 40% y, acto seguido, una negociación de un crédito “stand by” a solicitar al FMI, caldearon aún más los ánimos.

    Los datos: en junio del 2018, una consultora pudo medir las expectativas con respecto al futuro de la situación económica. Un 62.2% de los entrevistados considera que estará peor, mientras que un 29% confía en la mejoría.

    Mientras tanto, la imagen del Presidente también cayó: un 55.4% cree que es negativa, mientras que un 41% cree lo contrario (recordemos que en marzo de este año, el dato de imagen mostraba números similares para la imagen positiva que para la negativa).

    La imagen que hoy se configura adversa para la Administración Macri. La oposición, encabezada por un peronismo (denominado previamente como dialoguista) logró hacer pasar el proyecto de freno a los aumentos de tarifas en el senado, pero fue vetado por el gobierno.

    Asimismo, la conflictividad social va en aumento y, si bien la ausencia de una figura que nuclee los reclamos opositores aún no aparece, el panorama parece lentamente tender a que lo haga.