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    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    El final de una maldición

    La semana que hoy termina pasará a los anales de la historia argentina. El pasado martes 10 de diciembre, y por primera vez desde 1928, un gobierno no peronista terminó su mandato en tiempo y forma, sin golpes de Estado, renuncias o entregas anticipadas del poder. Pocos hubieran sospechado aquel 12 de octubre de 1928, cuando Marcelo Torcuato de Alvear entregó el bastón de mando a Hipólito Yrigoyen, que habría que esperar 91 años para que eso se repita.

    Sin duda el traspaso entre Mauricio Macri y Alberto Fernández salda una deuda pendiente de la democracia argentina, inaugurada en 1983. Desde entonces, la amenaza de que los gobiernos no peronistas no concluyan su mandato, llevó a pensar que el país solo podía ser gobernado por el justicialismo. Lo que sucedió el martes puso fin a la llamada «maldición» del no peronismo y, en cierto modo, restituyó un equilibrio al sistema de partidos políticos del país.

    Se abren ahora los desafíos para el nuevo gobierno y la nueva oposición. Por un lado el Frente de Todos deberá lidiar con una crisis económica severa, a la vez que preservar la unidad de una coalición heterogénea, que cobija a antiguos rivales. Para esto último cuenta con una ventaja, los recursos financieros y simbólicos del Estado nacional y de la recuperada provincia de Buenos Aires.

    El traspaso entre Mauricio Macri y Alberto Fernández salda una deuda pendiente de la democracia argentina, inaugurada en 1983.

    En el Frente Cambiemos los desafíos serán: el sostenimiento de la coalición en el tiempo y el dilema del liderazgo. ¿Sigue siendo Mauricio Macri el dirigente más competitivo electoralmente para representar al electorado no peronista?. Se abre ahora una nueva peregrinación de cara al 2021 y el 2023, la aridez del llano opositor prometen hacerla difícil.