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    DE ASUNTOS PÚBLICOS ARGENTINA

    Entre el FMI y la política interna.

     

    El día de ayer, tras una conferencia de prensa brindada por el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y por el Presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, se confirmó el préstamo “Stand By” que el Gobierno Argentino procuró con el FMI.

    En esencia, se trata de un préstamo de carácter preventivo, de 50 mil millones de dólares.

    El Gobierno justificó este préstamo por varios motivos, una apreciación global del dólar, un repunte en el nivel de las tasas de interés y desde el punto de vista interno, la existencia de una sequía que afecto una región productiva importante a la hora de liquidar dólares.

    Esta confirmación, según distintas interpretaciones – Gobierno incluido – muestra confianza (o busca hacerlo) hacia la Argentina y su programa económico, pese a que las metas de crecimiento e inflación sean relativamente modestas.

    Por otra parte, se plantea la disyuntiva que las condiciones de todo acuerdo con el fondo imponen: la reducción del déficit y un número de recortes en el gasto público para ese fin por un lado, y la necesidad de posicionarse favorablemente para las elecciones presidenciales del 2019, por otro lado.

    Sin embargo, para muchos dentro de la administración, el préstamo fue un éxito, a lo que se le sumó, desde el punto de vista simbólico, otra victoria, el viaje de Mauricio Macri a la cumbre del G7.

    Así, la coalición Cambiemos encontró un alivio frente a la situación interna. Nos referimos a la derrota por la aprobación de la ley para el freno a los aumentos de tarifas (posteriormente vetada por el Ejecutivo).

    El aspecto complicado, la política interna sigue en una situación tensa. Con un peronismo ya no tan dialoguista, un enfrentamiento directo con la CGT (que ha salido de un letargo en el que se encontraba hace meses) y por otro lado, permanece latente un conflicto con distintos gobernadores debido a una baja en las transferencias futuras a las provincias, según el acuerdo con el Fondo.

    A todo esto, el mundial de fútbol está por comenzar y allí estará la atención una parte importante de la ciudadanía (y de políticos, por supuesto). Los resultados y el rendimiento de la selección nacional, serán mirados con atención por todos y, tanto en el fútbol, como en la política, los pronósticos y análisis pueden existir, pero las garantías plenas, no existen.